Actualmente, las rondas de inversión se han convertido en un modo alternativo de conseguir capital para las sociedades, al margen de la financiación ofrecida por entidades bancarias. Tanto es así, que cada vez son más habituales los casos de startups que cierran rondas de inversión por valor de millones de euros, detrás de las cuales se encuentran inversores que confían y deciden apostar por sus ambiciosos proyectos.

Sin embargo, una ronda de inversión o de financiación debe adecuarse a la situación concreta de cada compañía, por lo que es necesario tener en cuenta determinadas circunstancias que permitan ejecutarla con éxito. Con el fin de conseguir este objetivo, procedemos a exponer una serie de pautas esenciales a seguir durante este proceso.

Trabajo financiero y estratégico

El capital recibido en una ronda de inversión debe destinarse a generar mayor valor en la sociedad, y no a evitar el fracaso o la quiebra del negocio. Por ello, al inicio del mismo, lo más recomendable es optar por recursos propios de los socios fundadores y los famosos Friends, Family & Fool’s (o “FFF’s”). En el momento en que se haya producido una clara evolución del proyecto, así como una validación por parte de los clientes en el mercado, será el momento de acudir a un business angel o inversores institucionales, o a un fondo de venture capital o capital riesgo. Adicionalmente, debe tenerse en cuenta que existen otras fórmulas alternativas como, por ejemplo, las plataformas de financiación participativa.

Existen varias maneras de contactar y encontrar a inversores: a través de aceleradoras, incubadoras, fondos de inversión o encuentros clave del ecosistema emprendedor, vía eventos que faciliten el networking. Los emprendedores deben tener en cuenta que, el optar por socios inversores supondrá una venta o cesión parcial de la propiedad y el control de la compañía, por lo que deberá estar clara la necesidad de entrada de capital externo.

Una vez esto se haya decidido o consensuado entre los socios, se debe acudir al inversor con una propuesta de la cantidad de capital necesario, con un plan de negocio que justifique la necesidad de la ampliación, e indicando la rentabilidad futura para el inversor. A estos efectos, en el momento previo a recibir financiación externa, es importante elaborar una buena presentación sobre el proyecto de la empresa, la cual se recomienda que sea clara, concreta y completa, fundamentando así el valor que en ese momento se considera que tiene la compañía. Por ello, es fundamental aportar en todo momento datos reales y asumir las fortalezas y debilidades de la sociedad.  Y, por supuesto, es esencial que esta cuente con un equipo de profesionales con talento, experiencia profesional y capacidad tanto de ejecución como de gestión que crean en el negocio, en su capacidad de proyección.

En este sentido, habrá de establecerse una valoración premoney para la sociedad. Por ejemplo, en el supuesto de que una sociedad se haya constituido por un capital social de 3.000 Euros y busca en su primera ronda de inversión una cantidad total de 100.000 Euros a cambio de un 10% del capital social, su valoración premoney será de 900.000€. Una vez la startup ha recibido la financiación se determinará la valoración postmoney en función de la inversión recibida, por lo que, en el caso expuesto, se concluye que la valoración postmoney de la compañía será de un millón de Euros (900.000 Euros correspondientes a la valoración premoney, más cien mil Euros de inversión recibida).

Como resultado de la ronda de inversión, el inversor entrará en el capital social de la empresa como socio a través de una ampliación de capital, lo cual supondrá una modificación de los Estatutos Sociales de la compañía. A este respecto, ha de tenerse en cuenta que los demás socios se diluirán en sus correspondientes porcentajes de participación -a no ser que, en el pacto de socios que, en su caso, hayan firmado, se haya establecido un derecho antidilución para alguno o parte de ellos-. La prima de emisión es el excedente en el precio que paga el inversor sobre el valor nominal de las participaciones suscritas, según la valoración premoney acordada.

Por otra parte, de manera previa a que se ejecute la ronda de inversión, ha de tenerse en cuenta que la sociedad receptora de la inversión “sufrirá” un proceso de Due Diligence, con el fin de que el inversor analice y pueda conocer la situación de la compañía en términos legales, contables, fiscales y de gestión. La idea de esta fase es que el inversor encuentre la sociedad en “buen estado” y de acuerdo a la información aportada por los socios de las misma.

Pacto de Socios

El paso final de la ronda de financiación se consolida con la firma del pacto de socios por parte de los socios inversores y de los socios fundadores o ya existentes en la compañía. Este pacto define la relación entre las partes, la inversión realizada y el modo de ejecutarla, la estructura del capital social, los aspectos del gobierno corporativo, los límites a la transmisión de las participaciones (por ejemplo, las cláusulas Tag Along y Drag Along), la participación en la toma de decisiones o derechos políticos de los socios, condiciones de salida de los socios, derechos de liquidación preferente, así como las responsabilidades de cada parte en la sociedad, entre otras cuestiones; en definitiva, todos los aspectos que negocien las partes. En este momento es cuando podemos confirmar que tenemos nuevos inquilinos en “casa”.

Asesoramiento legal

Como se puede comprobar, desde el momento en que se inicia una ronda de inversión, existen infinidad de condiciones que negociar con los inversores, así como cantidad de aspectos legales a tener en cuenta con respecto a la operativa mercantil a llevar a cabo.

Por ello, resulta fundamental contar con un asesoramiento jurídico estratégico durante todo el proceso de la ronda, desde que se han encontrado los inversores adecuados, con el fin de iniciar las negociaciones, hasta la firma del pacto de socios.

Una ronda de inversión es un proceso que requiere metodología, análisis, planificación y, además, debe existir un seguimiento constante.

LETSLAW

Con el fin de cumplir estos requisitos y llegar al objetivo de ejecutar un proceso de inversión de manera satisfactoria, en LETSLAW podemos asesorarte en caso de que decidas dejar entrar en tu sociedad, a través de una ronda de financiación, a inversores que apuesten por tu proyecto.