Como ya mencionamos en nuestra anterior publicación sobre startups, la constitución de una startup pasa por distintas fases y cada una de ellas representa una etapa en la vida de estas empresas.

Para ello resulta fundamental proteger los activos intangibles que son parte de las startups desde que se crean, y que de primeras, son su activo más valioso.

 

PROPIEDAD INDUSTRIAL

Es importante su distinción con la Propiedad Intelectual puesto que la Propiedad Industrial tiene carácter registral, es decir, el derecho nace con el registro. Por lo tanto, toda la información previa al registro, deberá permanecer en la más estricta confidencialidad.

Una de las reflexiones más comunes de los emprendedores, es si una vez registrada su “idea” y pagadas las tasas, hay alguien que vigile que no le copien. Los elementos de control y seguimiento se convierten en fundamentales para mantener los registros vigentes.

A) Marcas

Como emprendedor es necesario identificarse en el mercado. Quizá, su caso sea el de un mercado inmenso y tengo la necesidad de diferenciarse dentro del mismo. También pues ocurrir que como emprendedor decida apostar por denominaciones genéricas o descriptivas de su producto para ayudar a su posicionamiento, sin caer en la cuenta de que difícilmente van a poder distinguir su producto del de sus competidores.

Por ello, es fundamental que el emprendedor apueste por una denominación que le pueda distinguir en el mercado y que sea lo más arbitraria y distintiva posible (es decir, que no signifique nada y que no existiese anteriormente).

Además, deberá comprobar si dicha denominación está disponible en la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) ya que el registro es necesario como normal general para la protección de la misma.

La marca no es solo aplicable a la empresa como tal, sino también a cualquier nombre que se quiera usar para distinguir sus productos o servicios de aquellos que se encuentren en el mercado.

B) Patentes

En las startups de perfil tecnológico, resulta de gran interés el patentar todos aquellos avances que tengan carácter técnico. Las Patentes son un pilar fundamental, sobre todo de las startups de base tecnológica. Es posible que se desarrolle un invento, pero ¿Cómo protegerlo?

Existen varias posibilidades. Podríamos estar ante una patente o un modelo de utilidad siempre y cuando tengan un mínimo de actividad inventiva o si únicamente cumple una función estética y no técnica, estaríamos ante un diseño. Es clave para el desarrollo de un proyecto desde la base identificar todos estos intangibles y poder protegerlos a tiempo.

En el tema de las patentes, la novedad es un requisito fundamental para la protección. Por ese motivo, es imprescindible mantener en secreto cualquier tipo avance antes del registro y en caso de compartir cualquier tipo de información, habrá de servirse bajo contratos de confidencialidad minuciosamente preparados para el caso concreto.

 

PROPIEDAD INTELECTUAL

Para empresas con un perfil técnico es el activo más valioso. El software se protege como una obra literaria a través de su código fuente. Las obras literarias, artísticas o científicas no necesitan inscribirse en ningún registro para estar protegidas (aunque es recomendable en caso de plagio), sino que la Ley de Propiedad Intelectual las protege desde el mismo momento en el que son creadas. Así, el titular de derechos de esa imagen o código tendrá derechos exclusivos en todo el mundo, pudiendo exigir la paralización de cualquier uso no autorizado de sus obras.

En la fase inicial es muy común que se cometan imprudencias en lo relativo a la cadena de posibles cesiones de las obras creadas. Es frecuente que al desarrollar una aplicación, un emprendedor o una startup tiren de amigos y contactos para realizar determinados elementos de la misma, pidiéndole a un conocido que escriba el código o parte del mismo, a otro el diseño gráfico y a un tercero la grabación de vídeos. Todo ello sin contrato, sin cesiones de derechos y, si no hay demasiado recursos, incluso sin retribuir.

Por eso es importante saber que la Ley de Propiedad Intelectual exige que toda cesión de derechos se realice por escrito, ya que si no se cumple este formalismo, el emprendedor va a poder explotar dichas obras y prestaciones de forma limitada. Lo que convierte en fundamental contar con un equipo de expertos en temas contractuales en el ámbito de la PI.

 

¿QUÉ OCURRE CON EL RESTO?

Llegados a este punto. ¿Qué pasa con el resto de activos que no puedan ser protegidos ni por patentes, marcas o propiedad intelectual?

Por ejemplo, qué pasaría con el lenguaje de programación utilizado, esa técnica de desarrollo que hace que su producto sea único o incluso la lista de cliente que tiene la empresa que hace que pueda arrancar de manera exitosa. Es lo que se conoce como know-how. Toda esa información debidamente materializada de carácter reservado o confidencial que aporta una ventaja competitiva frente al resto del mercado.

Determinadas metodologías o procesos valiosos pueden protegerse siempre que estén identificados, tengan carácter confidencial y aporten una ventaja competitiva. Además deben asegurarse que sus proveedores, empleados o clientes potenciales firmen un contrato de confidencialidad y confirmar que no están usando secretos empresariales o know-how de terceros.

 

LETSLAW

En Letslaw contamos con profesionales con larga experiencia en asesoramiento a startups y en materias de Propiedad Industrial e intelectual.

 

Puedes consultar más información asesoramiento startup.