En Letslaw somos abogados especializados startups y queremos mostrar una pequeña guía de los obstáculos a los que se puede enfrentar una startup desde sus inicios y la importancia de un asesoramiento legal con algunos conceptos como “tag alone“, “drag alone“, “good leaver“,  “bad leaver” , “lock-up” o cualquier fórmula de resolución de una situación de bloqueo del órgano de gobierno de una sociedad.

Los retos de las startups

En la fase inicial de los proyectos empresariales son muchos los retos de las startups para poder competir con éxito en el mercado y evitar que el modelo de negocio pueda llegar a frustrarse.

Durante estos primeros pasos es importante contar con un buen asesoramiento legal que nos permita sentar las bases de nuestro proyecto, y que cubra todas aquellas necesidades legales que surgen precisamente en este contexto.

Uno de los puntos clave será poder contar con un pacto de socios adecuado a nuestra estructura como empresa, en el cual se regulen las relaciones jurídicas entre los socios, y que sea suscrito tanto en el momento inicial de constitución de la empresa, como en la entrada en el capital de nuevos inversores.

En este sentido, el pacto de socios deberá recoger las denominadas cláusulas de “tag alone” (para la protección de los socios minoritarios) y “drag alone” (protección de los socios mayoritarios), de manera que el pacto de socios establezca las reglas de los derechos de venta conjunta.

La introducción de una cláusula tag alone en el pacto de socios obligaría al socio que reciba una oferta para la venta de sus participaciones compartir dicha oferta con el resto de socios, de forma que estos últimos puedan vender sus participaciones sociales en las mismas condiciones que el socio que ha recibido la oferta inicial, de manera proporcional.

Por contra, la cláusula drag alone o derecho de arrastre establece la obligación de venta por parte de los socios minoritarios en el caso de que un inversor realice una oferta por el 100% de las participaciones sociales de la sociedad. De esta forma los socios minoritarios no podrían bloquear la operación de venta.

Otro tipo de cláusulas sobre la permanencia de los socios en la sociedad son las conocidas como “good leaver” y “bad leaver“.

En el caso de la firma de una cláusula bad leaver, si uno de los socios trabaja para la sociedad y decide abandonar el proyecto sin una causa de fuerza mayor que justifique su salida, el resto de socios podrá optar a la adquisición de las participaciones sociales de dicho socio, o bien se podrá establecer un mecanismo de penalización.

La firma de una cláusula good leaver supondrá que si a un socio le acontece una casua excepcional que le impida continuar en el proyecto (enfermedad, accidente, etc.), dicho socio podrá proceder a su salida sin que ello implique una penalización.

Otras cláusulas que podrán ser incluidas en el pacto de socios serán aquellas de no competencia (evitando que los socios presten servicios similares para otras sociedades), cláusulas lock-up (fijando un periodo máximo en el cual los socios fundadores se comprometen a no realizar ningún acto de enajenación o gravamen de sus actuales participaciones sociales, con un límite máximo de 5 años, de acuerdo con lo oportunamente consignado en el artículo 108.4 de la Ley de Sociedades de Capital), cláusulas para regular la distribución de los dividendos, o cláusulas que impliquen deberes de información para los socios (obligación de convocar juntas, obligación de tratar determinados asuntos durante las juntas, etc.), cláusulas de incentivos para los trabajadores (introducción de programas de phantom shares u otros programas de incentivos), etc.

Finalmente, y a modo descriptivo, existen ocasiones en las que, durante la vida de una empresa, la relación, o, mejor dicho, la mala relación entre los socios puede motivar situaciones de bloqueo que afectan a la toma de decisiones de la sociedad. La situación adquiere especial relevancia si tenemos en consideración que la Ley de Sociedades de Capital establece en su artículo 363.1 d) que esta deberá disolverse, previo acuerdo de la Junta General, en caso de paralización de los órganos sociales, haciendo clara alusión a la paralización de la Junta General, la cual se ve incapaz de tomar decisiones trascendentales que la afectan. En este sentido, es relevante articular mecanismos de desbloqueo de dicha situación, mecanismos como pueden ser, a modo descriptivo, pero no limitativo, los siguientes:

  • Ruleta Rusa o Pacto Andorrano: en este mecanismo, un socio valora sus participaciones sociales y las ofrece a otro socio, el cual tiene 2 opciones, o bien comprarle las participaciones sociales al precio señalado, o bien venderlas al mismo precio.
  • Cláusula de tiro mexicano (Mexican shoot-out): en este caso, el socio o socios enfrentados hacen una valoración de sus participaciones sociales, valoración que es introducida en un sobre cerrado. Un día determinado, ambos se reúnen y abren sus respectivos sobres.
  • Aquella valoración más elevada obliga al socio que la formuló a comprarle al otro socio sus participaciones sociales, al precio que reflejaba la valoración más elevada.

La necesidad de un asesoramiento legal

Por otro lado, y al margen de las cláusulas que puedan pactarse en el pacto de socios, la necesidad de un asesoramiento legal también deberá cubrirse en otros ámbitos como la protección de activos (proceder al registro del nombre de dominio, la marca u otros activos de propiedad intelectual e industrial), así como contar con un asesoramiento adecuado que refuerce la seguridad jurídica de nuestro proyecto en cuanto a la redacción de los textos legales del sitio web de la empresa.

Asimismo, y teniendo en cuenta la aplicación efectiva del Reglamento General de Protección de Datos, a nivel europeo, y más concretamente la Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y Garantía de los Derechos Digitales, nuestra startup debe de contar con un proceso de adaptación y asesoramiento jurídico en todos aquellos aspectos que tengan conexión con la privacidad de los usuarios, especialmente en proyectos de base tecnológica.

Letslaw es un despacho de abogados especializado en el asesoramiento a startups y en derecho digital.