En los últimos años, las innovaciones tecnológicas han tenido un impacto en diferentes aspectos de nuestro día a día. En este artículo veremos cómo funciona el blockchain aplicable en contratos y las peculiaridades de los smart contracts.

¿Qué es el blockchain?

En el ámbito tecnológico el “Blockchain” es la denominación de un conjunto de tecnologías de computación distribuida en el que estructuran la información en conjuntos denominados bloques. Estos contienen metainformación en relación con otro bloque del sistema que existía con anterioridad en un eje temporal concreto.

Los bloques que conforman la red Blockchain se identifican mediante un hash único derivado del bloque anterior.

¿Cómo funciona?

Gracias a este identificador único, se pueden estructurar cronológicamente los bloques. Referenciándose cada bloque al original que lo generó. De esta manera, sólo se introducen y replican en la red Blockchain aquellos bloques que contienen un identificador hash válido.

A su vez, la información contenida en los bloques se encuentra cifrada mediante técnicas criptográficas. Estas impiden la alteración y/o modificación de los bloques de la cadena si no existe “consenso” en la red distribuida. Es decir, la información que contiene un bloque sólo puede ser repudiada o editada, implicando con ello la modificación de todos los bloques posteriores.

Esta estructura de una red Blockchain hace que la propia red actúe como una base de datos certificada y pública cuyo historial de información es irrefutable al estar consensuado y certificado por todos los bloques de la cadena. Proporcionando así un registro distribuido que apoya y garantiza la integridad y veracidad de la información.

 

El contrato inteligente o smart contract

El término Smart Contract fue bautizado en 1994 por Nick Szabo. Definiendo el Smart Contract como el código o protocolo informático cuyo contenido se almacena en una cadena de datos (Blockchain). El contrato y su clausulado se traduce e integra en los protocolos Blockchain. Con la consecución de los atributos de descentralización transparencia e inalterabilidad de los datos a lo que se añade la propiedad de la autoejecución del mismo sin necesidad de intervención de las partes o terceros conforme se suceden los eventos previstos en el contrato.

A nivel informático, un Smart Contract no deja de ser una aplicación informática en forma de lenguaje de programación o scripts mediante la que se recogen las cláusulas del acuerdo entre dos partes para su almacenamiento en la Blockchain.

De manera simplificada, los Smart Contract funcionan con secuencias lógicas de programación del tipo if-then. Es decir, el presupuesto X produce el resultado Y. Traducido al entorno contractual, cuando se da una condición fáctica o jurídica prevista en el contrato, se ejecuta la cláusula contractual correspondiente.

Esta capacidad de autoejecución y autocumplimiento sin intermediarios ni mediadores como elemento diferencial confiere al Smart Contract un valor añadido aparejado a las características del medio en el que se desenvuelve, la tecnología Blockchain.

No obstante, en determinadas ocasiones puede ser necesaria la intervención de agentes externos de confianza denominados “oráculos”. Se encargan de verificar y actualizar de las condiciones y estado del contrato del contrato empleando información externa para decidir si entra en aplicación una determinada cláusula del contrato.

Una vez obtenida y verificada esta información por el “oráculo”, se prosigue con la autoejecución del contrato. Un ejemplo práctico del funcionamiento del oráculo sería por ejemplo en un Smart Contract de aseguramiento de riesgos meteorológicos, el oráculo verificaría la información externa que dictamina que se ha producido, por ejemplo, una inundación y que esta ha afectado materialmente al asegurado para que se ejecuten automáticamente las cláusulas correspondientes del contrato.

En definitiva, mediante los Smart Contracts se persigue la automatización de las relaciones contractuales, eliminando la intervención de intermediarios. Otorgando en todo momento un entorno de validación consensuado y de riesgos reducidos.

 

¿Cómo se aplica a los contratos?

El potencial de la tecnología “Blockchain” en los Smart Contracts es prácticamente infinito. Desde su aplicación en sectores altamente especializados como el sector financiero y asegurador, hasta su aplicación en ámbitos más tradicionales como los arrendamientos de vivienda.

Los aspectos más frecuentes en los que interviene la tecnología Blockchain en los Smart Contracts suelen ser los siguientes:

  • Realización de pagos automáticos: Integrándose en la programación del contrato las condiciones fácticas y temporales que desencadenan la realización de un pago.
  • Adquisiciones automáticas: Sean de consumo o acudiendo por ejemplo a mercados financieros. Configurando el contrato para su ejecución automática cuando se den condiciones específicas. Como, por ejemplo, la compra de divisa a un precio determinado o inferior.
  • Registros de la Propiedad: Mediante tecnología Blockchain se puede integrar el conjunto documental de una propiedad y modificar de acuerdo con las leyes de la red Blockchain, la titularidad de la propiedad. También conocido como la tokenización inmobiliaria.
  • Smart Property: Derivado de la aplicación anterior, pero sin ser una traducción informática de documentos ni instituciones físicas, sería más bien la creación de un nuevo ámbito de propiedad relacionado con el Internet of Things. En el que las propiedades estén controladas digitalmente, por ejemplo, la propiedad de un vehículo o el arrendamiento de una vivienda.
  • Propiedad Intelectual: Gracias a esta aplicación, la atribución de los derechos de IP y derivados queda consensuada y clara en la red Blockchain. Permitiendo por ejemplo, automatizar el reconocimiento de la autoría de una obra colectiva y, con ello, el reparto de los derechos económicos derivados de esta obra.
  • Sector Asegurador: Automatizándose el proceso de pagos por accidentes y contingencias aseguradas. En estas aplicaciones suele requerirse la mediación de un oráculo de confianza que verifique los acontecimientos que dan lugar al pago del seguro.
  • Productos Financieros: Tanto el acceso como la gestión del mercado de la financiación se podría automatizar gracias a la aplicación de los Smart Contracts y la tecnología Blockchain. Automatizando flujos de trabajo como la aprobación de las condiciones de un crédito o la amortización de plazos.
  • Herencias: Mediante los testamentos inteligentes insertados en un Smart Contract se podrían automatizar y agilizar las operaciones necesarias para la partición y adquisición de la herencia por parte de los legítimos herederos.

Como se puede comprobar, la tecnología Blockchain y los Smart Contracts se pueden aplicar a un amplio espectro de negocios jurídicos. Las claras ventajas de los Smart Contracts en tanto en cuanto a los altos grados de seguridad, la reducción de costes y la automatización de procesos, los hacen un valor de presente y futuro a la hora de negociar y realizar todo tipo de transacciones.

Obviamente, no existe sistema que sea todo ventajas o absolutamente seguro. Por lo que es fundamental contar con expertos que le asesoren a la hora de optar por los Smart Contracts como instrumento para entablar todo tipo de negocios y relaciones jurídicas. En Letslaw somos expertos en tecnología Blockchain y en Contratación digital y podemos ayudarte y asesorarte en materia de Smart Contracts,