Desde su creación Uber Technology, Inc. (“Uber”) siempre dijo que trataba de ser simplemente una plataforma online vinculando a conductores autónomos con sus pasajeros. Razón que le permitió evitar impuestos, cumplimiento de leyes y costes laborales estándar.

El modelo presentado por Uber (el “Modelo”) permitió a la compañía convertirse rápidamente en una de las empresas más rentables del mundo ya que los bajos costes junto a los altos rendimientos son la base de todo negocio exitoso.

No obstante, dicho modelo ha estado hasta el día de hoy cada vez más sujeto a críticas y ataques de todo tipo. Se debe a que muchos consideran que Uber no estaría actuando de forma legal sino que lo estaría haciendo sin someterse a las restricciones e impuestos que una empresa con empleados generalmente tiene que soportar en países como Francia, por ejemplo.

Sin embargo, estas críticas quedaron sin respuestas ni reacciones durante mucho tiempo hasta el pasado 4 de marzo cuando el Tribunal Supremo francés (el “Tribunal”) falló en su decisión no 374 (la “Decisión”) a favor de un trabajador conductor de Uber. El cual reclamaba la transformación de su relación contractual con la empresa a contrato laboral. Como resultado, el conductor fue finalmente reclasificado como empleado de Uber.

Razones que han llevado a este fallo por parte del Tribunal Supremo francés

Según en Tribunal, la relación de “subordinación” laboral se caracteriza por el hecho de que los conductores realizan trabajos bajo la potestad y el control de un empleador. El cual, tiene el poder de emitir órdenes y directivas mientras controle su ejecución y sancione sus fallos.

Así que, el trabajador de Uber estaría dentro de un servicio organizado en el cual el empleador tiene el poder de constituir un índice de subordinación ya que el mismo determina unilateralmente las condiciones de
perfeccionamiento y rescisión del contrato.

En sus razones, el Tribunal mantuvo que sí existe un contrato laboral entre Uber y el trabajador conductor que utiliza la plataforma digital y la aplicación en base a los siguientes motivos:

  • Los conductores no tienen su propia clientela.
  • Tampoco eligen sus tarifas.
  • Los conductores no tienen libertad ninguna sobre el servicio que proporcionan a
    los clientes (no tienen libertad para elegir el itinerario, por ejemplo)

En caso de que el conductor no quisiese seguir instrucciones de Uber, como por ejemplo negarse a tomar órdenes o por el simple hecho de recibir malas recensiones de los clientes, tener un alto índice de cancelación de viajes programados, etc., Uber podría perfectamente y en cualquier momento quitarle la licencia y suspender sus servicios. De hecho, Uber define unilateralmente los términos y condiciones vinculantes del contrato
con sus trabajadores conductores.

Asimismo, el Tribunal indicó que, en general, los trabajadores autónomos e independientes se caracterizan por poder siempre elegir a sus clientes, sus tarifas y la tipología de los servicios que prestan, eso fuera de cualquier tipo de subordinación a otras entidades que puedan darles instrucciones, ordenes o sanciones. Al revisar el acuerdo entre los conductores y Uber, queda pues muy claro que los conductores están fuera de cada una de esas normas.

Reacción de Uber ante este suceso

Ahora, Uber sigue opinando que el fallo del Tribunal no tiene porqué provocar una reclasificación espontánea de la situación laboral de todos los conductores. Rym Saker, portavoz de la compañía Uber en Francia, afirmó que Uber no espera obtener cambios tras este fallo en relación a la configuración de los acuerdos entre la compañía y sus conductores.

Esta decisión de alguna manera se veía venir y seguramente ahora podría afectar a modelos de negocio similares. “Por fin esto tendrá ahora fuertes impactos en todas las plataformas inspiradas en el modelo de Uber”, dijo Fabien Masson, el abogado del ex conductor que demandó a Uber.

Otro portavoz de la compañía dijo que los costes por conductor podrían ahora aumentar muchísimo. Esto se debería al tener la compañía que tratar a los conductores como empleados y no como autónomos. En Londres, la compañía ya teme perder su posibilidad de operar en la ciudad.

Con lo cual, ahora nos preguntamos si:

  1. Esto irá realmente a marcar un antes y un después sobre el Modelo de negocio de Uber
  2. Influirá y tendrá consecuencias con las otras jurisdicciones europeas e internacionales
  3. Se aplicará también en Estados Unidos, centro neurálgico de las operaciones de Uber.

Lo que sí parece cierto es que esta decisión podría marcar el principio del fin de la decadencia del Modelo, lo que definitivamente podría empujar Uber a encontrar otro alternativo para no tener que enfrentarse a pérdidas y subir unas cuantas restricciones.

letslaw

Letslaw es una firma de abogados internacionales especializada en el derecho de los negocios.