Los delitos contra la Propiedad Intelectual suponen una vulneración de los derechos morales y patrimoniales que corresponden al autor de una obra respecto de las creaciones dignas de reconocimiento jurídico y que, por ende, se encuentran protegidas por ley.

Por medio de la propiedad intelectual personas físicas y jurídicas pueden proteger sus innovaciones, creaciones u obras, haciendo constar su paternidad, garantizando la no réplica o utilización sin permiso y protegiendo su derecho de explotación económica.

Los derechos inherentes al autor de una obra que protege nuestra legislación otorgan al referido autor de la obra facultades para autorizar o prohibir su utilización, reproducción, distribución, comunicación publica, transformación y/o cualquier otra forma de aprovechamiento o disfrute, así como, los derechos económicos derivados del uso autorizado de la obra.

Tipos de delitos y cómo se castigan

Este tipo de delitos se encuentran tipificados en nuestro Código Penal en los artículos 270, 271 y 272. Están sujetos a responsabilidad de índole penal y civil, castigando al sujeto activo penalmente e indemnizando al perjudicado por los daños y perjuicios sufridos.

Mediante la aplicación de estos artículos, se penarán todas aquellas conductas que se lleven a cabo sobre obras científicas, literarias o artísticas protegidas, con ánimo de obtener un beneficio económico directo o indirecto en perjuicio de los titulares del derecho de explotación sobre las mismas.

La propiedad intelectual tiene como objetivo combatir delitos como la piratería, la falsificación o el plagio a través de la aplicación de penas acordes a la protección jurídica perseguida.

El tipo básico de este delito viene dispuesto en el artículo 270 del Código Penal en el que se castigan todas las conductas que contravienen el derecho personal del autor negando su autoría, la transformación de la obra o que atacan el derecho de explotación de esta.

En este sentido, el artículo 271 recoge varias modalidades agravadas del delito, estas son:

  • Cuando el fin perseguido sea la obtención de un beneficio económico “de especial trascendencia económica”.
  • Daño causado de especial gravedad.
  • Que el culpable pertenezca a una organización o asociación cuyo objetivo sea el de infringir los derechos de propiedad intelectual
  • Cuando se utilice a un menor de dieciocho años para cometer este tipo de delitos.

Por último, el artículo 272 establece una remisión a la Ley de Propiedad Intelectual de modo que la responsabilidad civil derivada de la comisión de estos delitos se rija por lo dispuesto en dicha Ley en lo relativo al cese de la actividad delictiva y a la indemnización que corresponda por los daños y perjuicios ocasionados.

Es preciso reseñar que, la ausencia de inscripción de la obra en el Registro de Propiedad Intelectual no afecta a la posible comisión del delito puesto que dicha inscripción solo tiene carácter declarativo y no constitutivo del derecho. Es decir, se presume que los derechos registrados pertenecen a su titular, salvo prueba en contrario.

¿Cómo puedo denunciar un delito contra mi Propiedad Intelectual?

La legislación vigente permite que la víctima de estos delitos pueda denunciarlo a través de cualquier vía ordinaria existente. Es decir, se podrá poner en conocimiento de las autoridades mediante atestado policial, denuncia, querella o de oficio.

En los casos de vulneración de derechos de propiedad intelectual en Internet existe también la posibilidad para el titular de sus derechos o su representante de instar la actuación de la Sección Segunda de la Comisión de Propiedad Intelectual, órgano adscrito al Ministerio con competencia para notificar al servicio de la sociedad de la información y requerir la retirada de los contenidos que infrinjan los derechos de propiedad intelectual del solicitante.

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Letslaw es una firma de abogados internacionales especializada en el derecho de los negocios.