Dar el salto al emprendimiento Startup es toda una aventura y una declaración de intenciones de persecución del éxito y la realización empresarial.

Una buena idea de base desarrollada mediante el plan estratégico adecuado puede dar el impulso inicial necesario para el nacimiento de la empresa. Pero, para dar consistencia y cohesión a todos los elementos del proyecto, también se han de tener en cuenta una amplia gama de cuestiones jurídicas que afectan desde la creación y constitución de las Startup como empresa hasta su operatividad y la protección jurídica apropiada de la empresa.

Cuidar los aspectos legales de un proyecto Startup pueden marcar la diferencia en la etapa de consolidación inicial de la empresa y la viabilidad del proyecto.

 

Aspectos legales a tener en cuenta en una startup

Hay ciertos aspectos legales que no pueden obviarse dentro de una startup, son los siguientes:

  1. Modelo de negocio
  2. Protección de las ideas
  3. Protección de datos y derechos digitales
  4. Fiscalidad y financiación

 

Modelo de Negocio

Tanto si la Startup nace de un proyecto individual como colectivo, es esencial determinar desde inicio el modelo de desarrollo empresarial. Eligiendo entre ejercer la actividad como autónomo o  empresarialmente revistiendo forma de sociedad mercantil.

Si nos encontramos ante un proyecto colectivo, se hace fundamental articular un pacto de socios sólido que regule las sinergias entre los fundadores, inversores presentes y futuros. Así como que se prevean aspectos como el reparto de participaciones/acciones, puestos de representación, poderes de cada uno de los socios o cómo se modula tanto la salida de los socios como una posible ruptura de la Startup.

 

Protección de las Ideas

El activo fundamental sobre el que se cimientan el emprendimiento Startup son las ideas innovadoras de sus fundadores. Difícilmente se pueden patentar una mera idea como intangible de la Startup, pero una vez esta idea tiene una forma y una aplicación determinada, puede entrar en acción la protección a través de los mecanismos de Propiedad Intelectual e Industrial.

En el ecosistema Startup siempre está presente un fuerte componente tecnológico, por lo que es fundamental la protección del código y el software resultando que cimienta la idea a través de Derechos de Autor y de Propiedad Intelectual en todas y cada una de sus fases y elementos. Desde los diseños iniciales, hasta los códigos fuente, objeto y manuales de uso.

Una vez se protege la idea que fundamenta el proyecto, hay que proteger la distinción de la Startup. Hablamos de Imagen y Marca.

Registrar la marca de la Startup es la base del desarrollo de la imagen y la marca pues se trata de un registro constitutivo de derechos. No sólo de marca propiamente sino también de denominación comercial, signos distintivos, dominios web… No prever con la suficiente antelación y planificación este paso puede dinamitar gran parte del desarrollo comercial de un proyecto Startup. Pues en la marca reside la distinción en el mercado, la imagen de la Startup y su reputación.

A nivel de Protección Industrial, se encuentra asimismo la protección de la patente, el diseño industrial y los modelos de utilidad. Según sea el carácter revolucionario o inventivo de la idea será asimismo necesario para proteger el conjunto de ideas que conforman el proyecto.

Todas estas acciones se pueden realizar tanto previa como coetáneamente a la constitución de la sociedad. Pudiendo los integrantes de la Startup registrar cada elemento como persona física. Fundamental entonces tener en cuenta una serie de aspectos:

  1. El registro de marcas exige que se realice un uso efectivo y real.
  2. En el pacto de socios es recomendable reflejar a quien pertenece cada elemento y su manera de aportarlo a la Startup ya constituida.

 

Protección de Datos y Derechos Digitales

El desarrollo de la actividad de la Startup tiene una fuerte presencia en Internet y medios tecnológicos como el mercado de las APPs para smartphones. Lo que implica tanto que existirá presumiblemente Tratamiento de Datos personales de usuarios como el desarrollo de servicios de la Sociedad de la Información.

En materia de Protección de Datos es fundamental contar con un Registro de Actividades de Tratamiento actualizado y adaptado a la actividad de la Startup. Este ha de preveer no sólo la captación y tratamiento de los datos personales de los usuarios, sino también como se articula el consentimiento de los usuarios. Así como sus derechos ARCO-POL y la estructura interna del tratamiento y seguridad de la información.

Por otro lado, si se tiene presencia en la red o en forma de APP, ineludiblemente se han de cumplir los requisitos establecidos en la Ley 34/2002 de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico. Estando obligado con ello a mantener actualizados los textos legales necesarios, con especial importancia en lo que respecta a la Política de Cookies y los Términos y Condiciones de Uso.

 

Fiscalidad y Financiación

La estructura jurídica que se haya escogido puede afectar a la fiscalidad. Ya que en el impuesto de Sociedad se encuentran tipos reducidos para Startups Tecnológicas que revistan determinada forma societaria. Así como reducciones y deducciones específicas aplicables que pueden llegar al 50%.

También es relevante tener en cuenta la posibilidad de acceder a otras formas de financiación a través de recursos como Crowdfunding, Crowdlending o Rondas de Financiación. Ajustándose cada una a las necesidades del proyecto y según en que momentos del mismo nos encontremos para abordarlo.

 

Cómo analizar la viabilidad jurídica de una Startup

Analizar los aspectos legales básicos que han de tenerse en cuenta en una Startup es importante. Este análisis a seguir a un punto preliminar fundamental: la viabilidad jurídica de proyecto.

El estado anterior al proyecto cuenta con una doble función. Sirve tanto como una base para desarrollar los aspectos mencionados anteriormente, marcando las líneas de actuación jurídica a lo largo de la constitución de la Startup, como para poder determinar si la Startup va a encontrar acomodo legal o restricciones una vez comience su andadura.

La viabilidad jurídica de una Startup pasa por el análisis de los siguientes elementos:

  1. Definición del Proyecto. Se ha de determinar el ámbito del proyecto, a que se va a dedicar la Startup, que productos y servicios van a ofrecer.
  2. Análisis de riesgos: Averiguando y considerando qué aspectos de la actividad de la Startup pueden necesitar de una especial atención operativa o pueden conllevar riesgos jurídicos.
  3. Contención de riesgos: Detectados y delimitados los riesgos, avanzar en su contención y mitigación de manera transversal. Tanto a nivel jurídico, como operativo.
  4. Normativa aplicable: Volviendo al primer elemento, definido el ámbito del proyecto encontraremos el sector de actividad y con ello, la normativa aplicable más relevante. Tanto a nivel general en el ámbito empresarial Startup como sectorial en cuanto al desarrollo del Proyecto Startup.
  5. Asesoramiento legal: El éxito no sólo depende de la calidad de las ideas y el desempeño humano de los socios, sino de colmar todas las necesidades embrionarias del Proyecto Startup con la mejor ayuda especializada posible. Sobre todo, en cuestiones legales.

No sólo será una ayuda de impulso inicial del desarrollo del Proyecto Startup, sino que un buen asesoramiento legal de base marcará el enfoque legal y las líneas de desarrollo del proyecto para asegurar su éxito.

 

Asesoramiento startup

Letslaw es un despacho de abogados con profesionales especializados en el asesoramiento de Startups desde la creación del Proyecto hasta su consolidación empresarial, además de protección de datos, derecho digital y propiedad intelectual.