Fintech, la revolución del sistema financiero, procede de la contracción, el encuentro, de dos palabras en inglés: Finance and Technology, denominándose en español tecnología financiera o tecnofinanzas.

Con esto, nos referimos a todas las empresas de servicios financieros que utilizan la innovación tecnológica para generar y ofrecer productos y servicios financieros innovadores. Finalmente, por extensión, se usa este termino para describir los servicios financieros en cuestión.

Estas actúan como mediadores para el pago, como emisores y receptores de transferencias o como asesores financieros;  ofreciendo herramientas tecnológicas que ayudan a realizar actos jurídicos relacionados con el dinero de forma eficiente, sencilla y abaratando los costes permitiendo así el acceso a un mayor número de personas y empresas y entendimiento del cliente. Asimismo, se dirige a cliente finales, no hay intervención alguna de intermediarios.

En otras palabras, este modelo de negocio tiene por objetivo principal agilizar, en múltiples aspectos, el mundo de las operaciones económicas de empresas, corporaciones e individuos a través de plataformas basadas en tecnología financiera.

¿Cómo afectan a la banca tradicional?

La inversión global en tecnología financiera ha visto un rápido crecimiento en los últimos años. Debido a la mejora de los servicios bancarios, las Fintech han sabido captar clientes rápidamente alrededor del mundo.

Esto, modificando los protocolos y los tiempos empleados para hacer los diferentes trámites.

En comparación al método tradicional, las Fintech, por su estructura, evolucionan con facilidad a diferencia del inmovilismo del sector financiero tradicional que presenta dificultades considerables para poder adaptarse a los cambios externos del mercado.

Así pues, una de las oportunidades que ofrece este modelo de negocio es el uso innovador de los datos ya que tiene como protagonista a las plataformas digitales. Mediante este modelo, se simplifica la aportación de documentación y se cambian los parámetros para crear el perfil crediticio del usuario.

En otras palabras, el crecimiento de este modelo de negocio se debe a los beneficios que conlleva para las empresas que contratan sus servicios.

Por lo que, es de esperar que la Fintech cambie en un futuro el sector de las finanzas tradicionales, tanto a para las empresas como para los particulares ya que su uso supone numerosas ventajas en comparación a los servicios financieros tradicionales.

Según un estudio de Finnovating realizado en 2019, España es el país europeo con más Fintech, aunque solo represente un 3% del total de las inversiones que se realizan en este sector en Europa, el quinto país europeo en inversión.

En conclusión, estamos ante un modelo de negocio que, por consecuente, representa una real competencia con los bancos tradicionales.

Aspectos más importantes a tener en cuenta sobre las Fintech

En 2015, se aprobó la directiva DSP2 de pagos, del Parlamento Europeo, esto supuso un gran avance en este ámbito para la legislación europea.

Además, según incluye el Comité de Basilea de Supervisión Bancaria (BCBS) en su documento de buenas prácticas “Implicaciones de los avances en Fintech para los bancos y los supervisores bancarios”, basado en un estudio de publicaciones sobre Fintech, presentan nuevas oportunidades, así como riesgos identificados para los bancos y el sistema bancario en su conjunto.

Cabe mencionar que las Fintech presentan toda una serie de oportunidades pero también implican riesgos.

Entre ellos, conlleva un impacto sobre el sector del consumo con riesgos relacionados a la privacidad y seguridad de los datos, la discontinuidad de los servicios bancarios y se pueden encontrar prácticas de marketing inapropiadas.

Asimismo, el impacto sobre los bancos y el sistema bancario conlleva riesgos estratégicos y para la rentabilidad, así como un gran ciber riesgo debido a su alianza con lo tecnológico.

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