El término Fintech comprende a todas aquellas empresas que utilizan las nuevas tecnologías para ofrecer servicios financieros de una forma más sencilla que los actualmente ofrecidos por los bancos. Este tipo de servicios están poco a poco suponiendo una importante parte de nuestra sociedad, facilitando los servicios bancarios a través de aplicaciones intuitivas y más comprensibles para los usuarios. Sencillez, agilidad y seguridad son las claves de estos nuevos servicios.

¿ Cómo se regula la industria Fintech en Europa?

En un inicio, para regular este nuevo sector, en el año 2007 se aprobó la PSD (Payment Service Providers) una normativa que creó un mercado único de pagos en el espacio económico europeo; a través de este marco normativo común en Europa se insistía en reforzar la seguridad de las transacciones y donde, por primera vez, se permitieron agentes de servicios de pagos independientes de los bancos tradicionales

Tras ella, surgió la PSD2, una nueva directiva que pretende impulsar la competencia, la transparencia y la innovación del sector financiero, permitiendo la actuación de terceras empresas que faciliten la experiencia del cliente y garanticen la seguridad del sistema. Esta directiva establece como principal novedad que los bancos permitan a terceras empresas debidamente autorizadas acceder a las cuentas de sus clientes, siempre que el cliente así lo solicite. De esta forma el cliente podrá realizar pagos o consultar su información bancaria mediante servicios de empresa Fintech.

¿Qué dice la legislación española?

En España, la PSD2 fue aplicable a través del real decreto-ley 19/2018, de 23 de noviembre, de servicios de pago y otras medidas urgentes en materia financiera significará un antes y un después para el sector de las empresas tecnológicas relacionadas con las finanzas.

Sin embargo, pese a esta normativa, España no está favoreciendo la creación de este tipo de empresas, de hecho se encuentra en una situación muy prematura, siendo nuestro mercado muy pequeño, comparado con Reino Unido.
Para poder mejorar la situación actual, la Asociación española en Fintech ha elaborado “el libro blanco del Fintech” con la finalidad de aportar iniciativas que permitan agilizar y mejorar el sector de las Fintech en España.

Riesgos y oportunidades

Mientras que en las entidades bancarias la gestión de riesgos se ha centrado principalmente en los riesgos de crédito o mercado… las empresas Fintech encuentran diferentes riesgos, como son por ejemplo el riesgo cibernético o el riesgo reputacional.

Y es que las empresas Fintech se han centrado en ofrecer un servicio concreto, y ofrecerlo a través de avances tecnológicos que han permitido a las Fintech automatizar procesos que sirven para reducir riesgos. Esta especialización permite adaptar la gestión de riesgos a numerosos escenarios dándose especial importancia el riesgo operacional, el riesgo del modelo de negocio y el riesgo reputacional.

Por otro lado, el nacimiento de las empresas Fintech suponen una infinidad de modelos de negocio y aplicaciones ligadas que pueden adaptarse a prácticamente la totalidad de los servicios financieros que conocemos en la actualidad.

Algunos ejemplos de Fintech que ya están muy extendidos son las aplicaciones de banca móvil, de inversión o gestión de seguros. También existen otro tipo de productos y empresas más especializados que no tienen tanta difusión, pero que tienen el potencial de cambiar las reglas del juego en el sector, como pueden ser las aplicaciones de trading o de criptomonedas.

No obstante, en relación a las PYMES algunos de los servicios fintech que pueden ser de especial interés son:

  • Crowdfunding: Consiste, a grandes rasgos, en la financiación de una empresa o proyecto, mediante pequeñas aportaciones económicas, a cambios de un beneficio, que puede variar desde obtener participación en el proyecto hasta obtener acceso anticipado al producto/servicio final o incluso un simple agradecimiento.
  • Crowdlending: En el crowdlending es una forma de financiación, también distribuida, pero que, en lugar de ofrecer producto, servicios o participación en la empresa, ofrece la devolución del capital invertido además de un interés.
  • Sistema de gestión de pagos: sistemas que se vuelcan en lo digital como salida a un mundo en el cual cada vez se gestionan menos operaciones en vivo para optar por los circuitos tecnológicos.

Como vemos, el sector de Fintech está en constante crecimiento, tanto en su aplicación como en su regulación normativa. Es necesario apostar por una regulación unitaria y detallada, que ofrezca oportunidades a las empresas sin por ello suponer un retraso en la constitución de este tipo de empresas.

En Letslaw asesoramos a empresas para la creación de empresas Fintech.