Radar COVID es una aplicación diseñada y dirigida por la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial del Gobierno español. El objetivo de esta aplicación está siendo frenar la transmisión del COVID-19.

Dicha aplicación envía alertas a los usuarios de forma anónima sobre el riesgo de exposición al virus ante un posible contacto con una persona positiva en COVID-19 en los últimos 14 días.

¿Cómo funciona?

Esta aplicación móvil para el rastreo de contactos positivos por Covid-19 está a disposición de las Comunidades Autónomas. Así pues, las autoridades sanitarias de cada una de las Comunidades podrán conectar la herramienta con sus sistemas de gestión de avisos sanitarios.

El Radar COVID que registra los contactos, utiliza la tecnología Bluetooth de los dispositivos móviles para detectar el riesgo de contagio. Además, junto con la alerta de posible contagio, el usuario recibe instrucciones de cómo proceder.

¿Realmente es eficaz?

Cabe destacar que a pesar de las buenas intenciones que presenta esta aplicación Radar COVID, la eficacia de esta aplicación se ve realmente condicionada por el número de personas que deciden instalarla en su dispositivo móvil.

Tal y cómo explicaron en un artículo del diario The Washington Post, según buena parte de los investigadores, para que esta aplicación resulte realmente eficaz, es necesario que al menos dos tercios de la población española la instale.

Para que pueda ser realmente eficaz y exista un dialogo entre los smartphones, es necesario que la aplicación Radar COVID tenga una amplia implantación. Es decir, que esté instalada en el móvil de ambas personas, así como que ambas tengan activada la conectividad Bluetooth. Si no es así, la aplicación no es realmente eficaz ya que no logrará sondear realmente la población ni el avance del virus en la sociedad y no cumplirá su propósito.

Según The Washington Post la aplicación solamente está presente en aproximadamente el 20% de los teléfonos móviles de los ciudadanos. El problema que se presenta es que, para ser realmente eficaz, esta aplicación debería estar operativa en al menos el 66% de los smartphones.

A titulo de ejemplo, en Irlanda solamente una cuarta parte de la población ha instalado la aplicación, se estima que un 26% de los móviles. En Suiza los datos no se alejan mucho, con un 23%, y en Francia o Estados Unidos las cifras son mucho más desfavorables.

Por lo tanto, según los expertos, es imprescindible que la aplicación Radar COVID gane en usuarios para que sea realmente una herramienta eficaz en la contención de la pandemia. Es por ello por lo que ciertas personas defienden y promueven la obligatoriedad de la descarga y del uso de la aplicación.

Para ello, es importante ganarse la confianza de los ciudadanos. Se estima que la mayoría de los que no han descargado y usado la aplicación, presentan una falta de confianza en ella.

Además, ha de tenerse en cuenta las desigualdades sociales y los perfiles sociológicos de España. Para que Radar COVID sea realmente eficaz, tiene que llegar a toda la población; incluyendo las áreas con problemas de conectividad o las personas mayores muchas veces al margen de la tecnología, por ejemplo.

Por último, es necesario mencionar que en el caso de que se dé un número relevante de falsos positivos se podría generar una alarma innecesaria en los usuarios y desmotivar la descarga de la aplicación.

En conclusión, la aplicación Radar COVID es una herramienta más, un mecanismo que complementa pero no sustituye las otras medidas. Esta aplicación, únicamente ayuda a complementar los demás esfuerzos.