¿Sabías que existen diferentes tipos de firma electrónica? La transformación digital ha provocado cambios en todos los aspectos de la vida de una persona, incluyendo la manera de suscribir transacciones económicas y pagos.

Es decir, anteriormente las transacciones económicas se firmaban por escrito y en papel pero actualmente vivimos en un mundo totalmente digitalizado en el que los pagos se realizan online, de manera fácil y rápida desde un dispositivo electrónico, a través de lo que se conoce como las firmas electrónicas o digitales.

En este sentido, cabe destacar la existencia de distintos tipos de firmas:

  1. Firmas digitales, que utilizan tecnología basada en criptografía que permite el bloqueo y protección del documento que se firma y que, gracias al uso de esta tecnología, existe la garantía de que ese documento no podrá ser modificado tras la firma del mismo.
  2. Firmas electrónicas que no son tan seguras como las digitales, y ello puesto que no necesariamente tienen que estar creadas a partir de esta tecnología basada en criptografía. Pudiendo ser, por ejemplo, una imagen de una firma dibujada y colocada en el documento que se pretende firmar de manera manual.

Adicionalmente, la diferencia más destacable entre estas dos tipologías de firmas radica, sobre todo, en el hecho de que una firma electrónica se trata de un término más genérico y colectivo que el concepto de firma digital. Pudiendo ser una firma digital considerada como una firma electrónica, pero no teniendo que ser necesariamente considerada una firma electrónica como una firma digital.

Por otro lado, cabe igualmente distinguir entre distintos tipos de firmas dependiendo del nivel de seguridad y fiabilidad que ofrecen cada una de ellasabogado de nuevas tecnologías. A continuación, como , procederé a explicar en qué consisten y la protección que nos da cada tipo de firma electrónica

Firma electrónica simple

Se trata de una firma que puede escribirse a mano en una pantalla del propio escritorio y que se guarda digitalmente. La aprobación de la firma se demuestra siempre a través de la emisión de un certificado.

Habitualmente, este tipo de firmas se utilizan para transacciones de poco valor. Puesto que no existe un método infalible a la hora de confirmar que el sujeto que supuestamente debe firmar ese documento es, con exactitud, la persona que efectivamente está firmando ese documento. Es decir, es difícilmente demostrable si una persona copiara la firma de otra y la pusiera en el documento que se pretende suscribir.

Por lo tanto, y teniendo en cuenta lo anterior, se trata de una firma con un nivel de seguridad bajo que requiere el cumplimiento de requisitos poco estrictos y que, por consiguiente, no es el tipo de firma que suele utilizarse para transacciones de alto valor económico, de inmuebles, documentos que necesiten ciertos niveles de seguridad, etc.

Firma electrónica avanzada

Se trata de una firma que cumple con un estándar de seguridad más elevado que la firma electrónica simple.

Para el uso de este tipo de firma deben cumplirse cuatro requisitos:

  • Esta firma está vinculada directamente y de manera única con la persona firmante.
  • Puede ser identificado el firmante (a diferencia de la firma simple).
  • Mecanismo seguro que garantiza que la persona que firma el documento sea el único que efectivamente pueda firmarlo.
  • Cualquier cambio posterior en alguno de los datos del documento una vez firmado es trazable.

No obstante lo anterior, y si bien el nivel de confianza que aporta este tipo de firmas es alto, su fiabilidad no es tan alta ni tan absoluta como la firma electrónica cualificada, y ello puesto que el riesgo en el control de la identidad del sujeto firmante no cumple los requisitos más estrictos como en el caso de ésta última.

Firma electrónica cualificada

Ésta podría ser considerada como la firma digital que equivaldría a la firma realizada en puño y letra de una persona en un papel.

Es decir, la firma electrónica cualificada vincula la identidad de la persona que firma el documento a su propia firma a través de la emisión de un certificado personal y cualificado por parte de entidad Prestadora de Servicios de Confianza Cualificado (QTPS). Esto significa que la firma es válida y legalmente vinculante, no sólo en el país en el que haya sido consignada dicha firma, sino también en cualquier Estado perteneciente a la UE.

Por consiguiente, este tipo de firma se utiliza para la suscripción de documentos de alto riesgo que necesitan niveles de seguridad y de fiabilidad altos (como, por ejemplo, la suscripción de un seguro de vida).

Además de lo anteriormente especificado, deben tenerse en cuenta otros requisitos adicionales que deben cumplirse como que la contraseña se gestione a través de un Dispositivo de Creación de Firma Electrónica Cualificada (QSCD), para que solo el firmante pueda tener acceso a esa información, y que los datos de creación de la firma sean únicos, confidenciales y estén protegidos contra la falsificación.