El despido procedente, podría entenderse como la decisión que toma el empresario unilateralmente de poner fin a la relación contractual laboral que mantiene con su trabajador. Según las causas que sean motivo del despido, estaremos ante un tipo de despido u otro.

 

¿Cuándo se considera que un despido es procedente?

Podemos afirmar que los despidos procedentes son aquellos que se ajustan al Derecho y cumplen con las causas y requisitos legales establecidos en la normativa.

Un despido es procedente cuando las causas por las que el empresario ha decidido resolver unilateralmente la relación contractual laboral con su trabajador están justificadas.

En el caso de un trabajador no estuviera conforme con las causas que han impulsado al empresario a tomar la decisión de despedirlo, el trabajador deberá impugnarlo ante los tribunales de lo social, y por lo tanto será un juez quien determine la procedencia de un despido.

Ante esta situación, será el empresario quien en sede judicial deberá demostrar que existió causa legal tomar la decisión de despedir al trabajador. El procedimiento a seguir se encuentra regulado en la Ley 36/2011, de 10 de octubre, reguladora de la jurisdicción social. Hay que destacar que en estos casos, siempre que se quiera optar por la vía judicial se cuenta con un plazo de 20 días hábiles desde la comunicación del despido del empresario al trabajador.

 

Posibles causas que un justifican un despido

Se considera un despido procedente cuando exista una causa cierta y justificada para que se produzca dicho despido.

Podemos distinguir, entre el despido disciplinario, es decir, cuando existe un incumplimiento grave por parte del trabajador, como indisciplina o desobediencia, falta de asistencia o de puntualidad en el trabajo de forma injustificada y repetida , disminuir el rendimiento de manera continuada y voluntariamente junto con falta de diligencia, toxicomanía o embriaguez habitual…así como todas las recogidas en el artículo 54 del Estatuto de los Trabajadores.

Por otro lado, también se considerará un despido como procedente en el caso de que el empresario alegue causas económicas, técnicas o de producción. Bien es cierto que éstas siempre deben quedar demostradas y deben cumplir con cada uno de los requisitos formales recogidos en la Ley.

 

Aspectos legales a tener en cuenta

Para que el despido procedente sea considerado conforme a derecho, debe haber sido notificado por el empresario por escrito, incluyendo las causas que justifiquen la decisión así como incluir la fecha en al que tiene efectos la extinción contractual laboral.

Asimismo, hay aspectos muy importantes a tener en cuenta tales como:

  • Qué efectos tiene el despido procedente.
  • Si tiene derecho el trabajador a una indemnización
  • Derecho o no al paro tras el despido procedente
  • Puede o no reingresar en su puesto de trabajo, entre otras.

A continuación, damos respuesta de forma resumida a las cuestiones señaladas en el párrafo anterior. El principal efecto del despido procedente, es la decisión de extinción de la relación laboral. En relación con la indemnización el trabajador solo será indemnizado cuando se trate de un despido objetivo o colectivo. No obstante, sí tendrá derecho al finiquito, incluyendo las horas extraordinarias u otros conceptos debidos por la empresa como las vacaciones. Además, el trabajador tendrá derecho para acceder a la prestación por desempleo siempre que haya cotizado al menos un año. Por último, en principio, el trabajador no ingresaría de nuevo en la empresa en su puesto de trabajo. No obstante, el empresario puede retractarse durante el periodo de preaviso.

Desde Letslaw contamos con expertos profesionales sobre esta materia, por ello, podemos asesorarte en todo tipo de cuestiones en materia de derecho laboral.