En un mundo marcado por la idea de que hoy en día es más importante la creación de empleo que su propia búsqueda, hemos sido testigos del crecimiento en el número de emprendedores que deciden constituir su propia empresa. El presente artículo analizará los pasos y requisitos necesarios para constituir una sociedad.

¿Qué necesito para montar una empresa?

La primera parada en la constitución de una empresa es analizar los aspectos legales de una sociedad, en función del tipo social elegido. De acuerdo con lo anterior, y para evitar un artículo excesivamente denso, nos centraremos en las 2 fórmulas más habituales de tipo social, esto es, la Sociedad Limitada y la Sociedad Anónima.

Las mayores diferencias entre ambas radican:

  1. Componente personalista en el caso de las Sociedades Limitadas, esto es, aquellas que garantizan una mayor protección de los socios que conforman la sociedad y que hacen más restrictivo el régimen de transmisión de participaciones sociales. O bien, el componente capitalista, propio de las Sociedades Anónimas, el cual, requiere de menos formalismos en caso de entrada de nuevos inversores.
  2. Transparencia, siendo propio en la Sociedades Limitadas la atribución de responsabilidades al órgano de administración, lo cual supla la necesidad de contratar expertos independientes para una gran variedad de asuntos, tal es el caso de las Sociedades Anónimas.
  3. Capital de la sociedad, indudablemente en conexión con el volumen de negocio que se espera de la sociedad. Siendo el capital social mínimo para las Sociedades Limitadas de 3.000 €, y para la Sociedades Anónimas de 60.000 €.

Una vez nos hayamos decantado por una u otra opción, el siguiente paso será solicitar una denominación social. Para lo cual, acudiremos al Registro Mercantil Central para que este, previo cotejo de la denominación social requerida, nos emita el correspondiente Certificado Negativo de Denominación Social.

Con el correspondiente certificado, el siguiente paso es redactar los Estatutos Sociales de la Sociedad, documento que contiene las disposiciones que regularán las decisiones trascendentales del día a día de la sociedad, comenzando por la forma de adopción de las decisiones sociales, o incluso, determinado el régimen e transmisión de participaciones sociales o acciones.

Cumplimentados los 2 pasos anteriores, y con la denominación social, podremos iniciar las actividades operativas relativas a la apertura de una cuenta corriente a nombre de la sociedad y a la obtención del NIF provisional de la Sociedad.

Con todos los documentos anteriores, ya estaremos listos para acudir al Notario de libre elección y otorgar la correspondiente escritura de constitución.

Para finalizar, una vez otorgada la escritura pública, esta deberá ser inscrita en el Registro Mercantil del domicilio social que así conste en los Estatutos Sociales anteriormente redactados (posteriormente a liquidar el Modelo 600).

Inscrita nuestra escritura, existen ciertas gestiones de índole fiscal que deberán ser cumplimentadas para finalizar los formalismos necesarios en el proceso de inicio de actividad de la sociedad. En este sentido, la sociedad deberá solicitar el NIF definitivo, dar de alta en el Impuesto de Actividades Económicas y solicitar un certificado digital.

En caso de que el Administrador o cualesquiera de los socios no fuese nacional español, este necesitará el correspondiente NIE, o Número de Identificación de Extranjeros, al proponerse a realizar una actividad económica en España.

Requisitos especiales para abrir una empresa online

Dado que una ecommerce no deja de ser una sociedad, los trámites a seguir serán idénticos a los anteriormente expresados. Si bien, teniendo en cuenta que será necesario disponer de una página web (previamente aprobada por la Junta General) y contar con los correspondientes medios de pago.

Aspectos legales más importantes a tener en cuenta

Una tendencia creciente en el mundo de la constitución de empresas es la idea de los emprendedores de que no necesitan asesoramiento legal de ningún tipo, algo que, puede acabar pasando factura.

De acuerdo con lo anterior, como expertos en derecho mercantil siempre recomendamos el análisis previo de las necesidades del cliente para determinar qué tipo social satisface de forma óptima sus propias necesidades, o incluso, para poder determinar si la solución más adecuada pasa por su alta como autónomo, atendiendo al volumen de ingresos anuales.

Por otro lado, una redacción de los Estatutos Sociales supervisada por un abogado se hace totalmente necesaria, para poder acordar las disposiciones y estructuras óptimas de la sociedad, atendiendo a las necesidades del emprendedor.

Finalmente, y a pesar de ser un tema ya estudiado en otros artículos, desde LETSLAW recalcamos la importancia de tener un pacto de socios que regule la relación entre los socios de una sociedad y de estos con ella.

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Desde Letslaw contamos con profesionales expertos en la constitución de sociedades nacionales e internacionales, los cuales, podrán asistirte en las etapas más tempranas de la aventura emprendedora.

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Letslaw es una firma de abogados internacionales especializada en el derecho de los negocios.