Invertir en startups es hoy en día un fenómeno generalizado. Para aquellos que aún no estén familiarizados con el término y se hagan la pregunta ¿Qué es una startup? Que sepan que una startup es, simplemente, una empresa de nueva creación que presenta una gran oportunidad de crecimiento, gracias a que el producto que desarrolla o el servicio que presta tiene un componente innovador. Es cierto que las startups empezaron siendo empresas relacionadas con la tecnología pero, con el paso del tiempo, las encontramos de todo tipo.

En España, cada vez es más común ver inversiones de business angels o inversores privados en empresas de nueva creación. Esto se debe al continuo avance de las tecnologías y por ende al crecimiento de startups.

Antes de invertir en startups, debemos considerar ciertos puntos y hacernos preguntas tales como ¿qué hay que tener en cuenta antes de invertir en startups? ¿qué cantidad hay que invertir? o ¿cómo hacerlo? Y es que es muy importante tener en cuenta los diversos factores del mercado antes de invertir en startups. Por este motivo, intentaremos dar algunos consejos para invertir en startups y hacerlo con seguridad.

Razones para invertir en startups

Es conocido que invertir en una startup conlleva un gran riesgo inherente. No obstante, entre las distintas razones para invertir en startups podríamos destacar las siguientes:

  1. Supone una oportunidad única de inversión. Estas oportunidades se dirigen a un mercado con alto potencial de crecimiento y pueden tener resultados muy lucrativos.
  2. Equipo de gestión atractivo. El equipo, sus competencias y habilidades, son claves para mantener un crecimiento sólido y ganar la confianza de los inversores.
  3. Capacidad de expansión. Los inversores suelen buscar señales de potencial crecimiento en el ámbito internacional.
  4. Un modelo de negocio sólido. Para lograr sus objetivos, las startups tienen como base del negocio, transformar las necesidades de sus clientes en ventas.
  5. Probar que el negocio funciona, crece y es el momento ideal para invertir y explotar es la mejor señal de confianza para todo inversor.
  6. Diversificación del riesgo. La inversión en una startup implica un mayor riesgo inicial, pero destinar un porcentaje a la inversión en startups permite ampliar y diversificar el portfolio de cualquier inversor, por los altos niveles de retorno esperados.

Esto no es como invertir en bolsa, si vas a invertir dinero en una startup lo vas a hacer, por lo general, en sus primeras etapas. En general, hasta que una empresa tiene éxito y consigue que entren grandes inversores o que compañías más grandes la compren, suelen pasar entre 5 y 8 años. Es mucho tiempo, pero si se han hecho las cosas bien, las ganancias pueden ser muy elevadas.

Formas más comunes de invertir capital

Como hemos visto hasta ahora, las startups son como las empresas tradicionales pero con ciertas peculiaridades. Y al igual que aquellas, estas también requieren de financiación para proseguir con sus proyectos.

Esta financiación puede provenir de los propios socios, de bancos, cajas y demás entidades de crédito. Sin embargo, por su propia naturaleza innovadora, la forma más común para invertir capital en una startup es por medio de estrategias de crowdfunding o rondas de financiación. Consiste en una pluralidad de fondos de capital o personas que aportar capital a la empresa. Asumiendo por esta aportación un porcentaje en el capital social equivalente a la aportación realizada.

Las rondas de financiación que llevan a cabo estas sociedades pueden hacerse tanto desde un primer momento con la creación de la misma, hasta posteriormente en cuanto los socios consideren que es el momento de hacer crecer la empresa y dar el salto. Por lo que puede haber varias rondas de financiación a lo largo de la vida de la empresa, atendiendo en todo momento a sus necesidades.

Consejos para hacerlo con seguridad

Para tener claro la decisión de invertir en una startup, se debe haber realizado un estudio previo con todos los detalles financieros que necesitas saber. Por ejemplo, cuánto se está facturando en los últimos ejercicios de la empresa, su evolución en el plano económico, posibles beneficios o cuánto ganará a corto y medio plazo, entre otros.

También es importante que te preguntes cuántas rondas de financiación lleva la compañía en cuestión. Y es que puede que en principio no parezca una pregunta fundamental, pero lo cierto es que la respuesta a esta pregunta revelará información de lo más relevantes. Como puede ser, cuántas veces han necesitado dinero, cuánto tiempo ha pasado entre una ronda y la anterior, qué porcentaje ha cedido ya el equipo fundador, cuánto está dispuesto a seguir cediendo, etc.

Estas cantidades que se inviertan en las startups deben quedar siempre documentadas. Ya sea mediante la firma de un documento público, un contrato privado o un pacto de socios.

Otros aspectos legales a tener en cuenta

El principal aspecto legal para tener en cuenta las inversiones en startups es el incentivo fiscal del que se pueden beneficiar los inversores. Incentivo que viene recogido en la Ley de apoyo a los emprendedores y su internacionalización aprobada en 2013, lo que supuso que se incluyese un apartado en el artículo 68 de la Ley 35/2006 del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas para establecer una deducción en el IRPF para aquellos inversores de capital por la compra de participaciones o acciones de empresas nuevas o que hayan sido creadas recientemente.

La citada deducción trae consigo un ahorro a nivel fiscal mayor que el de otros inversores. Por ejemplo, en el caso de los planes de pensiones, la reducción se aplica sobre la base imponible del impuesto y no sobre la cuota total a pagar en el IRPF.

En el ámbito autonómico, algunas comunidades pueden regular por ley una tarifa autonómica, sobre la que pueden recaer ciertas deducciones fiscales. Algunas comunidades autónomas han aprobado en los últimos años deducciones para los inversores en startups que tienen su domicilio social y fiscal en esos territorios y que, además, son complementarias a la estatal.

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Letslaw es una firma de abogados internacionales especializada en el derecho de los negocios.