La evolución de la tecnología en todos los campos ha llevado a que la legislación tenga que prestar atención a ella y adaptarse a dicha evolución.

Esta situación ha llevado al Parlamento Europeo a aprobar una resolución dirigida a la Comisión Europea para comenzar con el estudio de leyes sobre robótica e inteligencia artificial. El objetivo de este informe realizado por el Parlamento es garantizar unos niveles de seguridad comunes en toda la Unión Europea anticipándose de esta manera a la revolución tecnológica y a la creación de leyes por los Estados Miembros.

La Unión Europea no quiere poner obstáculos a esta evolución de la tecnología, pero sí creen necesario que dicho desarrollo vaya arropado por un marco normativo que trate temas como son la seguridad, la privacidad y la propiedad de los datos.

Hasta el momento, la UE solo cuenta con ciertas normas para regular ciertas situaciones donde se emplea la robótica, sin embargo, no existen leyes que regulen la interacción en la sociedad de robots y seres humanos.

Los eurodiputados piden la posibilidad de crear la figura de la “persona electrónica”, estableciendo derechos y obligaciones que permita reclamar responsabilidades en caso de daños producidos por los robots.

En el informe realizado por el Parlamento se proponen leyes como las siguientes:

  1. Proteger a los humanos de los posibles daños causados por robots.

Esta ley se justificaría en la Carta de Derechos fundamentales de la Unión Europea donde la dignidad humana es el fundamento de todos los derechos.

  1. Respetar el rechazo de la atención por parte de un robot.

Esta propuesta supondría la posibilidad de un ser humano de negarse a ser cuidado por un robot en caso de que se trate de personas a las que le incomoden o no soporten la presencia de los robots, por ejemplo, en el caso de que un robot sea el encargado del cuidado de una persona dependiente.

  1. Proteger la libertad humana frente a los robots.

El Parlamento habla en su informe de la importancia de establecer una serie de principios éticos donde se respete la autonomía de decisión de las personas.

Esta ley nacería de la posibilidad que puedan tener los robots, con intención de proteger a una persona, de atacar su libertad y su autonomía imponiendo ciertos comportamientos. El Parlamento pone como ejemplo de este supuesto el caso en el que un robot intentase evitar que una persona alcohólica recayese en la bebida.

Además, el robot debería tener derecho a un veto absoluto cuando el ser humano estuviera en peligro para no poder ser utilizado como un arma.

  1. Proteger a la humanidad contra las violaciones de la privacidad cometidas por un robot.

Esto se debe al volumen de información y datos que pueden llegar a incluir los robots para el cumplimiento de funciones como pueden ser las relativas a la seguridad o el cuidado de la salud. De ahí que se deban tomar medidas para garantizar a la privacidad y la protección de la intimidad.

  1. Gestión de datos personales procesados por robots.

La gestión de datos personales que pueden ser procesados por los robots es vital. La capacidad de los robots de recopilar gran cantidad de datos podría suponer una vulneración de la seguridad de las personas por la posibilidad de intercambio de información, imperceptible para los humanos, que podría producirse entre los propios robots. Este hecho podría suponer un aumento de los ciberdelitos y los hackers.

  1. Proteger a la humanidad contra el riesgo de manipulación por robots.

La habilidad de empatía artificial y, por tanto, la capacidad para simular emociones que podrían tener los robots puede suponer que una persona desarrolle el mismo tipo de vínculo. De ahí la necesidad de proteger a las personas de las posibles manipulaciones empáticas de los robots.

  1. Evitar la disolución de los vínculos sociales.

Esta propuesta de norma se justifica en la posibilidad que existe de que los robots reemplacen cada vez más a los humanos en los servicios de salud. Se supone que un robot mejora la calidad de vida de una persona, pero no debe aislar al paciente de la sociedad al quitar la posibilidad de los pacientes de interactuar con otros seres humanos.

El robot debe considerarse como una ayuda a personas mayores, enfermas o discapacitadas para ser más independientes, pero sin que lleguen a sustituir a los humanos por completo.

  1. Igualdad de acceso al progreso en robótica.

Con el fin de garantizar, tanto a usuarios profesionales como a no profesionales, las mismas oportunidades de acceso a esta evolución tecnológica.

  1. Restringir el acceso humano a las tecnologías de mejora.

Aunque puede ser contradictorio este punto con el anterior, en el informe se explica que esta norma no quiere referirse a limitar el acceso a las tecnologías sino evitar que, el uso de esa tecnología para mejorar las capacidades de un ser humano, se creen criaturas híbridas (“cyborg”) que quieran prevalecer por encima de los humanos, debido a que “Los seres humanos en su forma actual quedarían en el olvido, obligándolos a mejorar o desaparecer”. Para ello es necesario crear un principio roboético para evitar tales errores.

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